Recuerdo perfectamente el día que te conocí como si fuera ayer, todo sucedió la noche de un viernes.
Yo no quería conocerte haha de hecho tuvieron que obligarme a bajar a la sala y convivir contigo 🤣🤣 Pero en el momento en que te vi y te escuché reír por primera vez, algo en mí revivió. Quería escuchar esa risa hasta el final de mis días y todavía no sabía ni tu nombre.
No podía dejar de verte, había leído muchas veces que para enamorar a alguien tenías que hacerlo reír... pero mientras más reías, más me enamoraba yo 🙈🙈
Al siguiente día volví a verte, desde temprano. Te vi jugar fútbol y me imaginaba sentada en esa banca todos los sábados apoyándote aunque jamás he sido fan de ese deporte.
Pasamos juntos todo el día y en la noche fuimos a un bar donde nuestras manos se encontraron por accidente bajo la mesa, pero no la soltaste hasta que te hicieron levantarte de tu lugar.
Pensé que desde ese momento, todo iba a cambiar -y lo hizo- pero no para bien.
Después de ese fin de semana, no volví a saber de ti... me decían que no eras alguien con quien yo pudiera estar; pero yo me aferraba a tu recuerdo, tratando de recordar todos tus rasgos, el sonido de tu risa y la calidez de tu mano. Y así pasó un año...
Justo cuando había perdido la esperanza, te volví a ver el día de mi cumpleaños. Todos mis sueños y fantasías de anime se cumplieron cuando me besaste afuera de mi casa 🤣🤣 Aunque había pasado un año, mi corazón latía por ti aún con mayor fuerza que en ese viernes de julio.
Decidimos empezar a vernos más seguido, yo siempre ignorando las advertencias sobre ti (creo que aún lo hago). Hasta que un día... te fuiste. Pero ya no regresaste jamás.
Y noches como ésta me recuerdan a esos días cuando nos sentábamos juntos a ver alguna serie, o a platicar de cualquier tontería... me abrazabas y yo me sentía en casa.
Y sé que pasarán mil años y conoceré a otras personas... pero sé que si algún día me encuentro completamente alcoholizada y en la misma habitación que todos los hombres con los que he salido, correría directo hacia tus brazos...
